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Festival de la Solidaridad

XXIII Edición del Festival de la Solidaridad


Festival de la Solidaridad - Cacho Buenaventura

Festival de la Solidaridad

Festival de la Solidaridad - Leon Gieco

Festival de la Solidaridad

Festival de la Solidaridad - Cacho Buenaventura

Grandes Artistas, mucho público y espíritu festivalero: aristas destacadas que ofreció el XXIII Festival de la Solidaridad

Con la participación de importantes figuras y con un espectáculo atractivo desde la puesta en escena hasta la concreción, Villa Allende vivió la XXIII Edición del Festival de la Solidaridad que se llevó a cabo los días 7, 8 y 9 de Diciembre en el Anfiteatro Municipal.
En primer lugar, vale señalar la excelente presentación del Anfiteatro que mostró su mejor cara para recibir a un evento grande y trascendente. El escenario, los camarines y el predio, en general, fueron una carta de presentación que evidenció la labor de quienes trabajaron para ponerlo a punto.
Al igual que el año pasado, se continuó con actividades complementarias como clínicas de percusión, de audio y técnicas, como así también con el ciclo de conferencias con temáticas relacionadas al quehacer cultural.
Al cabo de las tres jornadas, podría afirmarse que esta XXIII edición fue la confirmación de un espectáculo de primer nivel, a precios populares y con una programación atractiva, renovada y con números centrales verdaderamente convocantes.
Entonces bien vale la pena hacer un somero repaso de lo que ocurrió en cada velada.
El viernes, día de la inauguración, el Festival comenzó con los tradicionales fuegos artificiales que, a decir verdad, fueron un espectáculo dentro del espectáculo. La sincronización y el colorido de las luces que estallaban sobre el Anfiteatro marcaron una tónica de excelencia que luego se convertiría en el perfil del Festival. El entusiasmo prontamente ganó el espíritu de las casi 5.000 personas que participaron de la noche inicial.
Emiliano Zerbini puso de manifiesto todo su talento y exhibió una vez más los atributos que lo definen como un cantor popular de notoria proyección; DNI Folklore dejó ver en escena ese espíritu joven que vive al ritmo del folklore; El Dúo Coplanacu recordó el origen peñero del grupo, contagiando con su estilo festivalero a todo el Anfiteatro; Cacho Buenaventura, en tanto, demostró por qué es uno de los referentes del humor cordobés y con su repertorio de siempre y su carisma inigualable robó sonrisas de rostros de todas las edades. Sonco Miski, Marcelo Correa y el Ballet Chakay Manta completaron la programación inicial.
El sábado fue “la” noche del Festival. Una multitud acompañó a los diferentes artistas hasta las 5.30 de la mañana, justo cuando comenzaron a caer las primeras gotas de una lluvia que pareció disfrutar con el espectáculo brindado. Primero pasó Tiempo Lunar con su folklore alternativo; luego los Ballet Tradiciones de la Villa y Munay Danza (éste último, debutante en el Festival) llenando el escenario con coloridas y prolijas coreografías; El Pollo Canto, con su humor sano demostró que es posible reírse de las cosas cotidianas y bien podría quedarle el rótulo de revelación del Festival; Los Aimaraes y La Callejera se robaron todos los aplausos y encendieron la fiesta en el Anfiteatro esperando a León Gieco.
El santafesino con un show impecable, repasó sus temas más conocidos demostrando su innegable vigencia y el permanente compromiso social. Gieco, se apoyó en pantallas gigantes que exhibieron videos de profunda sensibilidad para conquistar al público y seguir bregando permanentemente por los derechos humanos. Durante el show León fue homenajeado por el Intendente Máximo Martínez, quien le obsequió una plaqueta como muestra de agradecimiento de su paso por nuestra villa.
El domingo se cerró a puro cuarteto, con el grupo La Fiesta y el Gran Baile Popular que tuvo un importante marco de público para la última jornada festivalera de la Villa.


Festival de la Solidaridad - Leon Gieco en el Hogar Bethel

Festival de la Solidaridad - Leon Gieco en el Hogar Bethel

Festival de la Solidaridad - Leon Gieco en el Hogar Bethel

Una visita para conmover las fibras más íntimas

León Gieco se hizo presente en el Hogar Bethel, el mismo sábado en que actuaría en el Festival.
En el atardecer de la jornada el músico visitó la casa de calle Jerónimo Luis de Cabrera y se conmovió ante la gigantesca obra del Padre Lucchese y ante las muestras de afecto de los niños.
Gieco recorrió toda la casa y con un silencio, mezcla de respeto y admiración, contempló especialmente la Capilla y la habitación que era de Lucchese. Luego, acompañado por el Intendente Martínez, León se presentó ante los chicos de la casa y dejó parte de su repertorio con temas como “Canción para Carito”, “Como la cigarra” y “Sólo le pido a Dios”, acompañado por una joven del hogar.
Sobre la visita, Gieco dijo: “Este lugar transmite una hermandad muy pocas veces vista. He recogido el calor y el afecto de los niños y eso quedará muy profundamente guardado en mí”.

 

Historia del Festival de la Solidaridad

El Festival de la Solidaridad que se realiza todos los veranos en la ciudad de Villa Allende, posee una importante historia nacida en el año 1986, cuando se llevó a cabo la primera edición.

El Festival nació por iniciativa de la Cooperadora del Hospital Municipal Josefina Prieur, y su nombre tiene su razón de ser en la “Solidaridad de los vecinos para colaborar con el Hospital”. Por aquellos tiempos, es decir, en las primeras ediciones, se realizaba frente al edificio municipal, en la céntrica esquina de Avda. Goycoechea y calle Jujuy, donde se montaba una estructura que hacía las veces de escenario.

Es conveniente señalar que hasta la creación del Anfiteatro Municipal la sede fue variando de lugar, en alguna ocasión el Festival se realizó en un terreno baldío ubicado en calle Jujuy, a 100 metros de la Municipalidad, o en otras oportunidades, se realizó en el Polideportivo Municipal.

La trayectoria y el renombre de los artistas que año tras año fueron llegando contribuyó a darle brillo y relieve y ello se hizo notar en la repercusión que tuvo en los medios de comunicación. Edición tras edición, la televisión, la radio y los medios gráficos, comenzaron a interesarse en esa “Fiesta grande de pueblo chico” como alguien la definiera alguna vez.

Así, casi sin darse cuenta, Villa Allende trasladó su Festival al Anfiteatro Municipal, ubicado en calle Del Carmen, 200 metros más delante de la Parroquia, en un escenario con capacidad para 6.000 espectadores aproximadamente, y lugar por el que desfilaron figuras tales como Los Nocheros, Mercedes Sosa, Jairo, Víctor Heredia, Los Chalchaleros, José Larralde, León Gieco, El Chaqueño Palavecino, Teresa Parodi, Soledad, Horacio Guaraní y tantos otros que sería imposible resumir sus nombres y trayectoria en estas líneas de escritura.

Vale señalar que en el predio en el que se desarrolla el Festival las instituciones de Villa Allende como el Grupo Scout, el Club Atlético Quilmes, o como en otros años, los Veteranos de Malvinas, APADRO y otras más, ponen en funcionamiento sus kioscos para recaudar fondos durante las tres jornadas que dura el Festival.

Otra característica de este espectáculo es la permanente posibilidad que se les brinda a los artistas locales y zonales de mostrarse ante su público siendo partícipes de un evento de primer nivel artístico.

Hoy aquella idea solidaria nacida en 1986 comienza a transitar su tercera década de existencia y evidencia un crecimiento insospechado, tanto es así, que ya forma parte de la agenda festivalera y cultural de la provincia.

Desde la pasada edición el cambio más trascendente pasó a ser el mes de realización: Diciembre. Haciéndolo coincidir con la fecha de fundación de nuestra ciudad, además de ser, de este modo, el primero de los festivales que año a año se realizan en la Provincia de Córdoba en esta época.